Los activos argentinos operan en baja en medio del mal humor internacional. Los ADRs bancarios encabezan las pérdidas, el Merval retrocede y el riesgo país trepa a 435 puntos.
Los activos argentinos vuelven a operar con presión bajista en medio del mal clima internacional. Los ADRs de bancos lideran las pérdidas en Wall Street, mientras que el riesgo país sube hasta los 435 puntos básicos.
La corrección se da en una jornada marcada por ventas generalizadas en los mercados globales, especialmente en acciones tecnológicas, ante las dudas sobre valuaciones elevadas y una posible postura más dura de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Además, los inversores siguen atentos a la decisión de MSCI, que debe definir si abre una consulta para reclasificar a Argentina desde la categoría standalone, la más baja dentro de su esquema.
Entre los ADRs argentinos, las mayores caídas se concentran en el sector financiero. BBVA retrocede 3%, Grupo Financiero Galicia baja 2,7% y Banco Macro pierde 2,6%.
En la plaza local, el S&P Merval también opera en negativo y cae 1,2%, hasta los 3.237.947,560 puntos.
Dentro del panel líder, las principales bajas corresponden a Grupo Financiero Galicia, con una caída de 2,4%; Banco Macro, con 2,1%; y BBVA, también con 2,1%.
El retroceso se suma a las fuertes bajas que las acciones bancarias ya habían mostrado en la jornada previa, luego de acumular importantes subas en las últimas semanas.
En el mercado de renta fija, los bonos soberanos en dólares caen hasta 1%, encabezados por el Bonar 2041. También retroceden el Global 2041, con una baja de 0,7%, y el Bonar 2035, con una pérdida similar.
En paralelo, el Gobierno autorizó emisiones bajo ley extranjera por hasta US$5.000 millones, una medida que abre la puerta a futuras colocaciones o refinanciaciones bajo jurisdicción de Nueva York.
También se conocieron datos laborales que muestran que el desempleo subió al 7,8% en el primer trimestre, mientras que la informalidad alcanzó el 44,2%. Estos números reflejan que la recuperación económica todavía no logra consolidarse en empleo formal de calidad.
En el frente energético, el avance de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y la flexibilización de algunas restricciones llevaron al petróleo a la zona de los US$74 por barril, reduciendo los temores sobre eventuales problemas de abastecimiento.
Aun así, el mercado local continúa condicionado por el escenario externo, la expectativa por la decisión de MSCI y la evolución de los bonos soberanos, que vuelven a presionar sobre el riesgo país.