Los intendentes Ulpiano Suarez y Francisco Lo Presti compartieron el homenaje al Libertador en una noche que reunió a más de 70 bailarines, orquestas municipales, Granaderos a Caballo y postales de la memoria cuyana ante una sala colmada.
En una producción artística conjunta, las municipalidades de la Ciudad de Mendoza y Las Heras celebraron la Velada de Gala por el 176º aniversario del Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín. Conducida por los jefes comunales Ulpiano Suarez y Francisco Lo Presti, la conmemoración colmó la sala del histórico Teatro Mendoza tras agotarse la totalidad de las entradas en apenas treinta minutos, convocando a funcionarios, referentes culturales, turistas y vecinos de toda la provincia.
La propuesta ofreció una experiencia inmersiva desde el hall de acceso, donde los asistentes fueron recibidos por efectivos del Regimiento de Granaderos a Caballo y representantes de la Flor de la Tradición. En el escenario y los pasillos, la narrativa histórica cobró vigor con la participación del historiador Gustavo Capone junto a un actor caracterizado como el Libertador, sumado a la recreación de un fogón del Ejército de los Andes con la figura de José Antonio Álvarez Condarco, la intervención de la Banda de Música de la Policía de Mendoza, jinetes de la Federación Gaucha y más de 70 bailarines en escena.
El espectáculo articuló el talento de cuerpos artísticos de ambas comunas: destacaron las interpretaciones de la cantante Anabel Molina, el elenco municipal lasherino El pueblo que hizo Patria, los ballets estables y la Orquesta y el Coro Municipal de la Ciudad de Mendoza. La puesta integró danza cuyana, música en vivo y cuadros teatrales que retrataron el arraigo popular de la campaña libertadora.
El tramo culminante combinó la solemnidad protocolar con la emoción colectiva tras el ingreso de las enseñas patrias escoltadas por los Granaderos, dando lugar a la entonación unánime del Himno Nacional Argentino y el Himno a San Martín. Luego del descenso del ballet portando banderas y la última postal del prócer montado a caballo, el festejo se trasladó a las puertas del teatro, donde el público compartió el tradicional chocolate caliente con sopaipillas y retrató el momento junto a los miembros del regimiento histórico.