La Municipalidad de la Ciudad de Mendoza y el IPV coordinan los trabajos sobre el predio de 11 hectáreas. Las tareas de nivelación y el innovador sistema de paneles estructurales de hormigón perfilan el debut del complejo habitacional.
La Municipalidad de la Ciudad de Mendoza, en un trabajo coordinado con el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), consolida una de las transformaciones sociourbanas más ambiciosas de su historia reciente. En los terrenos donde operaba la antigua Playa de Secuestros San Agustín se ejecutan de manera simultánea los trabajos de infraestructura y edificación de la primera etapa del futuro barrio San Agustín, un mega proyecto que reconvertirá un sector postergado de la capital en un polo residencial con servicios básicos integrales.
La planificación territorial estratégica contempla un predio global de aproximadamente 11 hectáreas, cuya traza fue segmentada en dos fases operativas debido a los complejos procesos de remediación ambiental y descontaminación que demanda el suelo. En este primer tramo de las obras, las cuadrillas técnicas despliegan sus capacidades mecánicas tanto en el trazado de las calles como en el levantamiento de las estructuras habitacionales.
Los balances de ingeniería civil determinaron que la obra de urbanización de base registra un avance físico del 10,72 %. Los operarios concentran los esfuerzos diarios en tareas pesadas de movimiento de suelo, conformación y apertura de las arterias viales y nivelación del terreno, intervenciones que constituyen el paso previo indispensable para iniciar el hormigonado de cordones, cunetas, banquetas y veredas peatonales, además de los empalmes de las redes de agua potable, cloacas y alumbrado público.
Esta fase de acondicionamiento del predio, que inició sus movimientos de máquinas en abril de este año, estipula un plazo de ejecución global de ocho meses para su culminación estructural. En paralelo, los equipos de inspección del IPV reportaron un avance del 13,18 % en la construcción neta de las viviendas, lográndose divisar las primeras unidades implantadas sobre el terreno, hito que comienza a delinear la fisonomía urbana, las manzanas y las líneas de edificación del barrio.
Para la edificación de las viviendas se implementó un innovador método constructivo in situ basado en paneles estructurales de EPS (poliestireno expandido) con malla de acero electrosoldada. Este sistema concluye con un proceso de hormigonado integral proyectado que optimiza de forma sustancial los coeficientes de aislamiento térmico, la resistencia sísmica y la velocidad de entrega de las unidades, fijándose la fecha de terminación definitiva de esta etapa habitacional para marzo de 2027.
La agilización de los tiempos de obra se sustentó en la firma de convenios clave entre el municipio, el IPV, la Dirección de Hidráulica, Edemsa y la Subsecretaría de Infraestructura provincial para el financiamiento y tendido de redes eléctricas. Todo el andamiaje institucional quedó respaldado jurídicamente por la reciente sanción de la Ley Provincial N° 9681, normativa que regula el uso del suelo recuperado y blinda el destino del predio de forma prioritaria para la construcción de soluciones habitacionales y equipamiento comunitario.