El Ejecutivo busca evitar que la caída de los bonos y la derrota de candidatos internacionales encarezcan la moneda y frenen la actividad económica, manteniendo la inflación bajo el 2 %.
Gobierno intenta contener el riesgo país tras la reciente caída de los bonos y los resultados electorales en Brasil, con el objetivo de que el dólar no se aprecie y la actividad económica siga estable.
En la actualidad, la oferta de divisas es mayor que en periodos anteriores, lo que ayuda a mantener la cotización del dólar bajo presión alcista. Acelerar la suba del tipo de cambio, como sugieren algunos analistas, provocaría mayor nerviosismo y repercusiones negativas en la inflación y la actividad.
La derrota de Flavio Bolsonaro y la sorpresiva victoria de Lula da Silva en Brasil impactaron fuertemente los activos argentinos. Fondos que habían apostado por una victoria de Bolsonaro vieron revertidos sus pronósticos, generando pérdidas millonarias.

Los inversores recuerdan la experiencia de 2019, cuando la derrota de Mauricio Macri provocó una fuerte salida de capitales. Por eso, hoy hay escasez de compradores de peso antes de las elecciones presidenciales del próximo año.
Mientras Milei mantenga una intención de voto por debajo del 40 %, será difícil que se produzca un rally de bonos que reduzca significativamente el riesgo país. La mejora dependerá del apoyo popular al presidente.
Como dijo Bill Clinton en su campaña de 1992, “Es la economía estúpido”. En condiciones normales, una variación de un punto en la actividad es irrelevante; en el contexto actual, la recuperación del consumo, los salarios y el empleo son claves para reforzar el respaldo a Milei.
Tras una caída del 2,8 % de la economía en julio, el mes siguiente mostró poca reacción, pero el sector de la construcción registró un repunte del 7,8 % en septiembre. La consultora LCG habló de un rebote en forma de “V”, aunque advirtió que sería de corto plazo. Los datos preliminares de octubre son mixtos y noviembre se complica por la cantidad de feriados; se espera una mejora marginal inferior al 1 % para fin de año.
La inflación se mantendría en octubre y probablemente en noviembre apenas por debajo del 2 %, una disminución insuficiente para generar mejoras reales en los salarios. Además, el empleo privado sigue cayendo, lo que reduce el incentivo de las empresas a subir sueldos.
Caputo ya no defiende los números oficiales, pero mantiene confianza en la reelección de Milei: “No creo que los argentinos quieran volver al pasado, porque ya sabemos que fue un desastre”. El rechazo a los posibles contrincantes kirchneristas se mantiene alto.